
Unas calorías extra para un año que lo iba a necesitar
El arranque de 2026 no fue fácil para nadie. La incertidumbre política, económica y social pesaba, y muchos proyectos se encontraron ajustando el rumbo antes de que el año echara a andar del todo. Elegimos responder a eso de la forma más directa que conocemos: preparar una caja de chocolatinas y enviarla personalmente a quienes confían en nosotras. Para que supieran que estábamos cerca.
El reto
El reto: palabras que suenan a todo y ya no nos dejan pensar nada
El verdadero reto no era qué decir, sino cómo decirlo sin sonar a todo lo que queríamos evitar: el arsenal de definiciones abstractas, el tono de resiliencia planificada, el LinkedIn de manual. Queríamos decir algo real, que llegara de verdad, sin artificios.





Campaña
La respuesta tenía que ser concreta. Preparamos y enviamos personalmente una caja de chocolatinas para recargar energías de cara al año, y grabamos cómo lo hicimos para compartirlo. Dentro, un mensaje sin rodeos: este año toca ajustar el rumbo, y estamos aquí para acompañaros. No como proveedores. Como equipo.





“Cada caja era parte de algo más grande, y lo diseñamos así a propósito. Las conexiones que Off Course construye no son vínculos individuales: son red”.
Red de trabajo, de colaboración, de apoyo mutuo. Las cajas se estamparon para que, juntas, formaran una sola pieza. Para que se viera que entre todas construimos un todo.
Laia Palau
Directora de arte, Off Course
